Como pasa el tiempo, es doloroso pensarlo. No pude escribir durante mucho tiempo y me dolió no poder escribir mi carta del mes. Pensar que ya no falta nada para el cumpleaños de ella y hace no mucho pasó el mío, tenía que acostumbrarme a no recibir ningún saludo de él. Fue doloroso, pero sé perfectamente que nos mira estando en un mejor lugar y seguro debe estar que feliz y orgulloso por su hija o bueno por las dos, espero que también por mí aunque no estuve haciendo de las mejores cosas últimamente.
Malditas enfermedades, ¿por qué? ¿y por qué yo fui muy estúpida de no aprovecharlo mientras vivía? Pensar que yo siempre decía que él iba a salir adelante que se recuperaría pronto, nunca pensé que eso pasaría, no creí que un día esa llamada llegaría y me dirían lo que no quería escuchar; fue después cuando me di cuenta que fui una tarada por no aprovechar los momentos que estuve con él.
Fue a la única persona que consideré como lo consideré, hubieron más personas que intentaron serlo pero a ninguno dejé que lo fuera, solo había uno y ese uno era él y lo sigue siendo.
Lo extraño mucho, quiero visitarlo, pero todavía no puedo.
Y además tengo miedo, miedo de olvidarme de él, como ya me estoy olvidado casi como era el tono de su voz, tengo miedo de no "quererlo" más, miedo de que ya no me importe. No quiero olvidarlo, no quiero. Quiero recordarlo siempre, siempre recordarlo bien, lo que hizo por mí cuando se preocupaba, cuando me daba cosas; tengo miedo de olvidarme de él. No tengo nada que me lo recuerde, no sé por donde recordarlo, solo tengo una foto que estoy a punto de perder de su licencia de conducir.
Dos años y tres meses se están por cumplir, lo sigo queriendo y lo extraño mucho.