Siempre pidiendo que se presente la oportunidad de irme a la mierda, no volver, dejar todo atrás y huir. Pero cuando se da la posibilidad de que eso llegue a pasar es doloroso ver que eso quiere decir que no solo dejaré atrás lo malo, sino también lo bueno que me pasó en el lugar que pasó. Las personas que lo valen no estarán más, porque yo tendré que irme de ellos; aunque no a mucho les importe. Ahora pienso ¿podré irme? ¿me sentiré bien si me voy? ¿cómo sería comenzar una vida de cero?
Por momentos pienso, sí, me voy así ya no molesto a nadie, me alejo de toda la mierda que me hace mal. Pero ahora digo, ¿podré? dejaría todo, lo que es todo; todos los amigos que me hice, me cambiaría de grupo. Tendré que conocer a gente nueva, ¿lo toleraré? no lo sé. Quisiera que fin pueda tener todos mis pensamientos y deseos claros. Todo me da muchas vueltas. No quiero irme, pero al mismo tiempo me quiero ir a la reverenda mierda y alejarme de todo el mal que tengo al rededor.
Creo que más que nada es dolor por darme cuenta que me importan o importaban muchas personas y se están alejando o yo misma los alejé de mí. Miedo a quedarme sola.
No quiero irme, no sé si quiero quedarme.